Entrevista a Armando Laya: Para Laboratorios Asociados C.A “La rentabilidad no es la primera opción”

Entrevista a Armando Laya
Armando Laya. Gerente de Finanzas. Laboratorios Asociados.
El impacto de la crisis financiera y política actual sobre la industria privada nacional de insumos veterinarios en Venezuela, es el tema con el cual damos inicio a una sección de entrevistas en la que personalidades del área explican -desde su perspectiva- cómo incide el acontecer nacional e internacional en el área profesional que nos ocupa y quién mejor que Armando Laya, para ayudarnos a comprender este tema.  Laya es un venezolano, de profesión Contador Público y con maestría en Administración de Empresas, Mención Finanzas de la Universidad de Carabobo-Venezuela. Tiene más de 15 años de experiencia gerencial en el área financiera y en las áreas integrales de costos, contabilidad y tributos. Actualmente se desempeña como Gerente de Finanzas en C.A. Laboratorios Asociados (CALA), una empresa, que según sus propias palabras, es el “único Laboratorio biotecnológico de producción nacional” que fabrica vacunas y medicamentos para animales en Venezuela.
.- ¿Cómo han hecho en CALA para manejar la situación política y económica del país en estos últimos años? ¿Ha aumentado o disminuido la cartera de productos en estos últimos años?

En el año 2002 cuando ingresé al equipo gerencial de CALA, se producía un mínimo de 120 productos entre la línea avícola, bovina y algo en la línea de cerdos. Después de 14 años la empresa está operando con 74 marcas productos, de las cuales 15 o 16 sostienen la estructura organizativa porque son las que están produciéndose bajo una planificación constante, además mantienen mayor margen de volumen y en lo que respecta a venta son los que tienen mejor rentabilidad. El resto de los productos no son menos importantes, quizás lo que ocurre es que tienen un margen más pequeño de rentabilidad porque su manufactura es más costosa, la materia prima es importada (en dólares) y hoy día esto es casi imposible para nosotros, por lo tanto se trata de traer lo poco que pueda mantener la infraestructura de la empresa.

.- ¿Cuáles son los productos bandera dentro de este grupo de 16?

Tenemos seis productos en el tapete que son los que básicamente mantienen la estructura de caja. Por ejemplo RAVAX y AFTOVAC B, vacunas que van dirigidas a controlar la enfermedad de la Rabia y la Fiebre Aftosa en los animales; un MATAGUSANOS, que permite la prevención y control de las gusaneras en los animales, dos polivitamínicos, el WIMGLO y el CONVICAN y se tiene en expectativa incorporar a estos 16 productos banderas, el FLUDIPEN y PITUIFRAL, que son dos medicamentos utilizado para favorecer los procesos reproductivos del animal.

.- ¿La materia prima de cada uno de estos productos se consigue en el país o deben importarlas?

CALA necesita de cierta materia prima importada. Lamentablemente Venezuela no desarrolló su industria completamente y en nuestra área para la preparación de biológicos y medicamentos se necesitan químicos y fluidos (antígenos para preparar las vacunas), debiendo recurrir la empresa a plantas que están ubicadas en el exterior. Otros suministros que requiere CALA para sus procesos lo obtiene del mercado local, y básicamente eso corresponde al empaque, es decir, frascos, viales, sellos, etiquetas. También es importante destacar que, a su vez el encadenamiento productivo de nuestros proveedores requiere de componentes importados, por ejemplo para poder hacer la parte de litografía, el aluminio para los sellos de los frascos o ampollas, entre otros. Por lo tanto no es posible que la obtención de materia prima se haga directamente.

.- Parte de la mano de obra especializada en ocasiones debe ser externa ¿Cómo han hecho con esta situación?

Obviamente se requiere del mantenimiento de maquinarias muy específicas que no se producen en Venezuela como liofilizadores, hornos, etc. Muchas de ellas son de fabricación alemana, francesa y de otros países europeos. Hoy día traer los técnicos del exterior es imposible y entonces nuestros técnicos ajustan un poco los procesos y corren riesgos. Recurren a asesorías on line, nuestros ingenieros consultan con sus colegas de otras empresas en el país con equipos similares y más o menos van compartiendo experiencias para solventar las diferentes situaciones.

 ¿Cómo se puede hacer un presupuesto o propuesta económica rentable a los accionistas de una empresa y convencerlos de seguir produciendo?

Es una pregunta muy interesante. Estar en Venezuela significa adecuarse a las realidades del país. Las compañías transnacionales no han comprendido nuestra situación. Por ejemplo las empresas americanas no entienden que se pueda presupuestar en tiempos hiperinflacionarios, a pesar que existe reseña histórica de estos fenómenos como fue el caso de Argentina. Muchos no entienden que hoy tienes un precio con una situación determinada  y mañana radicalmente no consigues el producto.

Nuestros accionistas son venezolanos y por supuesto han aprendido como consumidores estas situaciones de cambio. Ellos saben y han entendido que hay que hacer un trabajo estratégico y que la rentabilidad no es nuestra primera opción, la opción es mantener una infraestructura y los puestos de trabajo. No importa que no se gane, lo importante es que por lo menos se pague y la empresa se mantenga activa. Llegará el momento de fortalecernos y en ese momento pensaremos en la rentabilidad.

¿Cuáles son los beneficios a corto plazo? Básicamente que los activos se mantengan operativos y produciendo.
Desde su punto de vista, ¿cuál sería el principio de acción empresarial en esta Venezuela de hoy día?

Creer en el país. Nosotros nunca hemos dejado de creer en el país; lo que nos impulsa es que después del plan A, está el B que es seguir apostándole al país. Venezuela tiene muchas riquezas, productos distintos al petróleo que aún no han sido explotados y esto hace al país atractivo en lo internacional. El tema de la importación no es el camino. La economía está migrando a otras estructuras de precio más duras y lamentablemente el salario sigue pulverizado para obtener estos rubros. Estamos en un punto de ebullición donde tomar medidas para corregir fallas puede generar malestar.

Acota también Laya, que la degradación de las líneas verticales de la estructura gerencial, ha tergiversado la esencia de las leyes en Venezuela, dándole más peso al control obrero, en lugar de hacer equilibrio entre el patrono y el trabajador. Esto a su vez hace que los accionistas pierdan la confianza en producir en el país, ya que éstos no ven que puedan recobrar su inversión, tener un margen de rentabilidad acorde y posteriormente tener la posibilidad de repatriar la utilidad bajo la moneda original con la cual invirtió.

Producir en Venezuela con la premisa de la tecnología, más que una carrera de obstáculos, parece ser un gesto de terquedad criolla. Creer en Venezuela es lo que muchos-afortunadamente- nos negamos a perder. Aquí un ejemplo de tenacidad y compromiso de pura cepa venezolana. No son solo 16 productos bandera los que deben sostener una estructura de caja de una empresa, es necesario producir todos aquellos que el sector pecuario y agrícola requieran para poder ofrecer a la población cantidad y calidad de alimento.

Florángel Conde T.  email  mveterinariaaldia@gmail.com twitter (1) @fcondet  instagram (1) @fctvet

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